Comer con placer no es un lujo: la ciencia descubre que disfrutar la comida mejora la digestión, la nutrición y la relación con el cuerpo
Durante años nos dijeron que comer sano era sinónimo de sacrificio. Hoy, la investigación científica empieza a desmontar esa idea: disfrutar lo que comemos podría ser una pieza clave —y olvidada— de la salud.