

Cada vez más dermatólogos en España lo recomiendan como alternativa al retinol. Y no es para menos: el bakuchiol, un extracto vegetal de origen asiático, está conquistando los neceseres de quienes buscan una piel luminosa, sin manchas y sin arriesgarse a sufrir rojeces, irritación o descamación. ¿El motivo? Tiene efectos similares al retinol, pero sin sus efectos secundarios. Y lo mejor: no te obliga a esconderte del sol.
En un momento en el que la cosmética “natural” y la eficacia sin sufrimiento son la prioridad, este activo —hasta hace poco desconocido fuera de los círculos de la medicina ayurvédica— se ha convertido en el nuevo objeto de deseo de marcas, dermatólogos y consumidoras exigentes.
¿Qué es el bakuchiol y por qué está en boca de todos?
El bakuchiol es un compuesto que se obtiene de las semillas de una planta llamada Psoralea corylifolia, originaria del sur de Asia y usada tradicionalmente en la medicina china e india. Aunque lleva siglos empleándose en remedios herbales, ha sido en los últimos cinco años cuando ha irrumpido con fuerza en el mundo de la cosmética gracias a un dato crucial: tiene efectos similares al retinol, pero no irrita la piel.
Y eso, en el mundo del cuidado facial, es un bombazo. Porque aunque el retinol es uno de los activos más eficaces contra las arrugas y el envejecimiento, muchas pieles —especialmente las sensibles, secas o con rosácea— no lo toleran bien. En cambio, el bakuchiol actúa de forma más suave, con menos efectos adversos y una tolerancia dermatológica mucho mayor.
Lo que dice la ciencia (y lo que aún no)
La comparación con el retinol no es un simple gancho de marketing. En estudios realizados tanto en laboratorio como con pacientes, se ha observado que el bakuchiol estimula la producción de colágeno, acelera la renovación celular y mejora la textura y elasticidad de la piel. Incluso se ha demostrado su eficacia en la reducción de líneas finas de expresión, manchas solares y signos de daño por exposición UV.
Además, en un ensayo clínico de 12 semanas en el que se comparó directamente con el retinol, ambos grupos mostraron mejoras similares en arrugas y manchas, pero el grupo que usó bakuchiol reportó menos efectos secundarios como enrojecimiento o descamación.
Eso sí, no todo está dicho. Muchos de los estudios han sido financiados por empresas cosméticas, y la comunidad científica pide más ensayos independientes, con mayor número de participantes y a largo plazo. Aún así, el consenso general es claro: el bakuchiol es prometedor y puede ser un aliado real para quienes no toleran los retinoides clásicos.
¿Para quién está indicado?
Uno de los grandes puntos fuertes del bakuchiol es su versatilidad. No solo está indicado para personas con piel sensible o con patologías como la rosácea, sino también para quienes:
- Buscan un tratamiento antiedad sin efectos agresivos.
- Desean reducir manchas solares o mejorar la textura de la piel.
- Sufren acné leve o manchas postinflamatorias, especialmente si tienen la piel de tono medio u oscuro (en quienes los retinoides pueden causar hiperpigmentación).
Además, el bakuchiol no es fotosensibilizante, lo que significa que se puede usar de día sin temor a que la piel reaccione al sol. Aun así, como con cualquier tratamiento facial, se recomienda acompañarlo siempre de protección solar.
Aunque el bakuchiol no pertenece a la familia de los retinoides ni deriva de la vitamina A —ingredientes conocidos por estar contraindicados durante el embarazo debido a su potencial teratogénico—, no existen ensayos clínicos específicos que hayan evaluado su seguridad en mujeres embarazadas o en periodo de lactancia.
Esto significa que, a pesar de su origen vegetal y su perfil aparentemente más suave, no se puede afirmar con certeza que sea completamente seguro durante la gestación, simplemente porque la evidencia científica disponible no lo ha estudiado en ese contexto.
Por precaución, y siguiendo el principio de evitar cualquier sustancia sin estudios sólidos en este grupo poblacional, muchas dermatólogas y obstetras recomiendan aplazar su uso hasta después del embarazo y la lactancia, especialmente si se trata de productos de uso diario y tópico.
¿Cómo se usa en la rutina facial?
El bakuchiol se presenta habitualmente en forma de sérum o aceite, y puede aplicarse tanto por la mañana como por la noche. Lo ideal es comenzar con una aplicación diaria (preferiblemente por la noche si es la primera vez) y observar cómo responde la piel. Si no hay reacción, puede usarse dos veces al día.
Pasos básicos para incorporarlo a tu rutina de cuidado de la piel:
- Limpieza con un producto suave.
- Aplicación de tónico (opcional).
- Sérum de bakuchiol.
- Hidratante adaptada a tu tipo de piel.
- Protección solar (si lo usas por la mañana).
Puede combinarse sin problemas con otros ingredientes como niacinamida, ácido hialurónico o ceramidas. Incluso algunas formulaciones lo combinan con retinol para ofrecer un efecto sinérgico y más tolerable.
¿Tiene efectos secundarios?
Aunque es mucho más suave que el retinol, el bakuchiol no está exento de posibles efectos adversos, especialmente en personas con pieles ultra reactivas. En raras ocasiones, puede provocar picor o irritación leve, sobre todo al inicio. Por eso se recomienda hacer una prueba de tolerancia en el antebrazo antes de usarlo en el rostro.
También es importante tener en cuenta que, aunque se comercializa como “natural”, eso no lo convierte automáticamente en inocuo. La cosmética natural puede provocar reacciones si no se adapta bien al tipo de piel o se abusa de las concentraciones.
¿Es el fin del retinol?
No necesariamente. El bakuchiol no pretende “jubilar” al retinol, que sigue siendo uno de los activos mejor estudiados y más eficaces en dermatología. Pero sí se presenta como una alternativa real y válida para quienes no pueden o no quieren usar retinoides.
Además, la tendencia actual en cosmética apunta a rutinas más suaves, minimalistas y sostenibles. Y ahí el bakuchiol encaja como anillo al dedo: planta, eficaz, amable con la piel y sin efectos indeseados a la vista.
¿Dónde comprarlo en España?
Cada vez son más las marcas que apuestan por el bakuchiol en sus formulaciones. Desde laboratorios dermatológicos como ISDIN o Sesderma, hasta firmas de cosmética natural como Aromatica, Allies of Skin o Typology. En farmacias, tiendas de cosmética natural o plataformas online como Lookfantastic o Mifarma, ya se encuentran múltiples opciones adaptadas a distintos presupuestos.
Fuentes utilizadas en este artículo
Nizam NN, Mahmud S, Ark SMA, Kamruzzaman M, Hasan MK. Bakuchiol, a natural constituent and its pharmacological benefits. F1000Res. 2023;12:29. doi:10.12688/f1000research.129072.2
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Brownell L, Geen S, E Y, Lee WL. A Clinical Study Evaluating the Efficacy of Topical Bakuchiol (UP256) Cream on Facial Acne. J Drugs Dermatol. 2021;20(3):307-310. doi:10.36849/JDD.5655